Actividad de Lectura

"Poquísimo me queda por decir. Quise que este discurso fuese un recordatorio acaso no inoportuno del todo en este hermoso pueblo y en este difícil momento del valor incomparable de la lengua para la vida del ser humano y para los fines de una sociedad pacífica y fecunda. No hay duda de que en la palabra cordial e inteligente tiene la violencia su peor enemigo. ¿Qué es el refrán español de "hablando se entiende la gente" sino una invitación a resolver por medio de palabras los antagonismos? Las instituciones creadas para que los asuntos públicos sean regidos por el consenso de muchos, y no por la voluntad de uno, se llaman desde la Edad Media, parlamentos, lugar donde se parla o se habla. Para solicitar la suspensión de la lucha se envía un parlamentario. Se ha advertido que el dictador más conspicuo[i] de la historia, el canciller Hitler, desmesura el lenguaje humano y sacándolo del noble tono de la elocución normal lo lleva al rugido, al grito histérico y a los efectos fonéticos animales. Cabe la esperanza de que cuando los hombres hablen mejor, mejor se sentirán en compañía, se entenderán más delicadamente. La lengua es siempre una potencia vinculadora, pero su energía vinculatoria está en razón directa de lo bien que se hable, de la capacidad del hablante para poner en palabras propias su pensamiento y sus afectos. Sólo cuando se agota la esperanza en el poder suasorio[ii] del habla, en su fuerza de convencimiento, rebrillan las armas y se inicia la violencia".

Pedro Salinas, Defensa del lenguaje

Se trata de un texto humanístico cuyo tema principal es la importancia de la lengua para el ser humano como medio de luchar contra la violencia.

En cuanto a su estructura podemos destacar la modalidad argumentativa que ha elegido el autor. Teniendo en cuenta esta estructura, el autor empieza con una introducción donde nos presenta la tesis, que es la importancia de la lengua o la comunicación humana para la vida pacífica en nuestra sociedad. Continúa  con un desarrollo en el que incluye diversos argumentos que refuerzan la tesis del principio. Entre ellos podemos destacar los ejemplos que pone con el refrán español “hablando se entiende la gente”, el hecho que desde la Edad Media se haya enviado a un intermediario para resolver conflictos antes de llegar a la guerra, y por último, el caso del dictador Hitler, que consiguió todo lo que quiso gracias a su facilidad de persuasión por medio del habla. Por último, el autor concluye reafirmando la necesidad del entendimiento de los hombres por medio de la palabra para evitar los conflictos.

Con respecto a los rasgos lingüísticos presentes en el texto, vamos a mencionar todos aquéllos que son característicos de la modalidad de texto humanístico. Empezaremos señalando que hay una abundancia de  sustantivos abstractos, debido al carácter teórico y especulativo del texto, como por ejemplo: “discurso”, “ser”, “fin”, “sociedad”, “invitación”, “antagonismo”, “institución”, “voluntad”. Del mismo modo, encontramos un abundante uso de adjetivos connotativos que refuerzan la visión subjetiva del autor: “inoportuno”, “hermoso”, “difícil”, “incomparable”, “pacífica”, “conspicuo”. También encontramos tecnicismos, en muchas ocasiones extraídos de la lengua común, como “lenguaje”, “habla”, “lengua”, “palabra”.

Por otro lado, debemos mencionar el empleo de la primera persona del singular, como síntoma claro de expresión de la subjetividad: "Poquísimo me queda por decir...", "quise que este discurso...".

Finalmente destacaremos que la forma verbal más frecuente es el presente de indicativo con valor atemporal que podemos ver en las formas verbales “tiene”, “es”, “envían”, “lleva”, “cabe”, “hablen”, “está”, “agotan”, “rebrillan”. El autor hace uso de este tiempo verbal por ser el tiempo más apropiado para exponer ideas y defenderlas.



[i] ilustre, notable o sobresaliente.

[ii] convincente, persuasivo.